Libros elena white biblia adventista
  AFC:Agosto
 

 

 
Libros de Elena G de White

A fin de Conocerle


*********************************************


Agosto:



…Domingo 1º de agosto SÚBDITOS DEL REY
Porque Jehová es nuestro juez, Jehová es nuestro legislador, Jehová es nuestro Rey; él mismo nos salvará.   (Isa. 33: 22).
Esta mañana mi alma está llena de alabanza y agradecimiento a Dios, de quien proceden todas nuestras bendiciones.  El Señor es bueno, y su misericordia es eterna.  Alabaré al que es la luz de mi rostro y mi Dios.  El es la fuente de toda eficiencia y poder. ¿Por qué no lo alabamos hablando palabras de esperanza y consuelo a otros? ¿Por qué están silenciosos nuestros labios?  El habla es un don del cielo, y debería emplearse para expresar alabanza al que nos ha llamado de las tinieblas a su luz admirable...
¡Oh, cuánto bien se realizaría si todos los que profesan ser cristianos honraran a Dios!... La luz del mundo brilla sobre los hombres en la forma de abundantes bendiciones.  Se han hecho todas las provisiones necesarias para suplir nuestras necesidades temporales y espirituales.  Sin embargo, ¡cuán pocas acciones de gracias recibe el Dador!...
Al aceptar a Cristo como a nuestro Capitán debe haber una completa entrega de la voluntad humana a la voluntad divina.  El Señor puede realizar su voluntad en los que han hecho esta entrega, porque obedecen pronta y gozosamente sus mandamientos.  Dios espera que obedezcamos sin poner reparos.  Debemos preguntar: "Señor, ¿qué quieres que haga?" Luego, aunque el mandamiento sea tan duro y desconcertante como el que recibió Abrahán debemos obedecer.  El espíritu de Abrahán se quebrantó cuando recibió la orden: "Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moríah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré"  (Gén. 22: 2).  Pero no vaciló en obedecer.
Todas nuestras actividades y negocios deberían estar en perfecto acuerdo con los mandamientos del Señor (Manuscrito 96, 1900). 222
Lunes 2 de agosto EN EL LUGAR DEL AMO
Ahora bien, se requiere de los administradores que cada uno sea hallado fiel.         (1 Cor. 4: 2).
Un mayordomo se identifica con su amo.  Los intereses de su amo se convierten en los suyos.  Ha aceptado las responsabilidades de un administrador, debe actuar en lugar del amo, haciendo como haría si estuviera a cargo de sus posesiones. Este cargo tiene dignidad porque su amo confía en él.  Si un mayordomo actúa egoístamente, y utiliza los bienes de su señor para su beneficio personal, ha falseado la confianza puesta en él.  El amo ya no lo puede considerar como un siervo de confianza, alguien de quien se pueda depender.
Cada cristiano es un administrador de Dios, que tiene a su cargo los bienes del Señor... Que todos los que pretenden ser cristianos obren sabiamente con los bienes del Señor. Dios está haciendo un inventario del dinero que os ha prestado y de las ventajas espirituales que os ha concedido. ¿Haréis vosotros, como administradores, un inventario cuidadoso? ¿Haréis un examen para ver si estáis empleando económicamente todo lo que Dios os ha encargado, o si estáis malgastando los bienes del Señor en gastos egoístas a fin de hacer ostentación?  Ojalá que todo lo que se gasta inútilmente se depositara como tesoro en el cielo (Review and Herald, 21-6-1898).
No importa cuán abundantes sean las posesiones o ingresos de una persona, familia o institución, recuerden todos que son únicamente administradores a quienes se ha confiado el dinero del Señor.  Toda ganancia, todo pago, nuestro tiempo, nuestros talentos y nuestras oportunidades serán objeto de rendición de cuenta ante Dios, quien nos los dio (Review and Herald, 18-4-1912). 223
Martes 3 de agosto APOYAD EL PLAN DE DIOS
Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.  (Mal. 3: 1).
No debemos considerar como propios los bienes que manejamos, con los cuales podemos hacer como nos place.  Pertenecen al Señor, y debemos administrarlos de acuerdo con el plan prescrito por él (Review and Herald Supplement, 21-6-1898).
Dios quiere que todos sus administradores sigan exactamente las instrucciones dadas.  No deben burlar el plan de Dios haciendo algunas obras de caridad, presentando un obsequio o dando alguna ofrenda, en el momento y en la forma como ellos, los agentes humanos, lo ven conveniente.  Dios ha dado a conocer su plan, y todos los que colaboren con él lo llevarán a cabo en lugar de atreverse a cumplirlo según su propia conveniencia... Dios los honrará y trabajará para beneficio de ellos, porque tenemos su promesa de que abrirá las ventanas del cielo y derramará sus bendiciones en forma más abundante de lo que podemos recibir.
Es una mala práctica de los hombres procurar mejorar el plan de Dios... Debemos calcular fielmente el diezmo, y luego decirle al Señor: He hecho como me has ordenado.  Si quieres honrarme confiándome tus bienes para que yo negocie con ellos, por tu gracia seré un fiel administrador y me esforzaré definidamente para que haya alimento en tu casa...
Las personas que tienen grandes responsabilidades comerciales deben asegurarse de que no roban a Dios en lo más mínimo, como se dice en Malaquías.  Allí se nos dice que reciben bendición los que devuelven fielmente el diezmo, y maldición los que lo retienen codiciosamente (Ibid.). 224
Miércoles 4 de agosto CUIDADO CON LAS TRAMPAS DE SATANÁS
Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición.  (1 Tim. 6: 9).
Satanás tiene redes y trampas, como las trampas del cazador, bien preparadas para atrapar a las almas.  Su propósito definido consiste en que los hombres utilicen las facultades que Dios les ha dado para conseguir fines egoístas antes que para glorificar a Dios.  Dios quiere que los hombres tengan trabajos que les proporcionen paz y gozo y les produzcan beneficios eternos; pero Satanás quiere que concentremos nuestros esfuerzos en lo que no aprovecha, en cosas que perecen  con el uso...
El corazón del hombre puede constituir la morada del Espíritu Santo.  La paz de Cristo que sobrepasa toda comprensión puede anidar en vuestra alma y el poder transformador de su gracia puede obrar en vuestra vida, prepararos para las cortes de gloria.  Pero si empleáis el cerebro, los nervios y los músculos en el servicio del yo, no estáis haciendo de Dios y el cielo la primera consideración de vuestra vida.  Es imposible que entretejáis las gracias de Cristo en vuestro carácter mientras ponéis todas vuestras energías del lado del mundo.  Podéis tener éxito en acumular tesoros en el mundo para gloria del yo, pero  "donde esté vuestro tesoros, allí estará también vuestro corazón" (Mat. 6: 21). La consideración de las cosas eternas ocupará un lugar secundario.   Podéis participar de las formas externas del culto, pero vuestro servicio será una abominación para el Dios del cielo...
Si los ojos están santificados y se dirigen al cielo, la luz del cielo llenará el alma y las cosas terrenales parecerán insignificantes y sin atractivo.  Cambiarán los motivos del corazón y se atenderán las amonestaciones de Jesús.  Pondréis vuestro tesoro en el cielo.  Vuestros pensamientos se fijarán en las grandes recompensas eternas (Review and Herald , 24-1-1888). 225
Jueves 5 de agosto UN LUGAR SEGURO PARA NUESTRO TESORO
No os hagáis tesoros en la tierra donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.  (Mat. 6: 19-21).
Reparad en estas palabras del Gran Maestro, que habló como nunca habló hombre alguno.  Pone delante de vosotros la conducta a seguir si queréis servir a vuestros mejores intereses en esta vida, y haceros tesoros eternos.  "No hagáis tesoros en la tierra".  Hay peligro de perderlo todo en la búsqueda de las ganancias mundanales, porque en la febril actividad que determina la búsqueda de las riquezas terrenas, se olvidan los intereses eternos...
Si vuestros pensamientos, vuestros planes y vuestros propósitos están centralizados en la acumulación de las cosas terrenas, vuestra ansiedad, estudio e intereses estarán todos centralizados en el mundo.  Las atracciones celestiales perderán su hermosura.  Las glorias del mundo eterno dejarán de tener la fuerza de la realidad para vosotros.  Vuestro corazón estará con vuestro tesoro, y cada facultad de vuestra mente estará concentrada de tal manera en la obra que habéis elegido, que no oiréis las advertencias y ruegos de la Palabra y el Espíritu de Dios.  No tendréis tiempo que dedicar al estudio de las Escrituras y a la oración ferviente a fin de escapar de las trampas de Satanás y prestar una obediencia inteligente a vuestro Padre celestial (Review and Herald, 24-6-1888).
Esta obra de transferir vuestras posesiones al mundo de arriba, es digna de todas vuestras energías.  Es de la mayor importancia e implica vuestro interés eterno.  Lo que dais a la causa de Dios no se pierde... está seguro contra el desastre y la pérdida y produce abundantes intereses eternos (Ibid.). 226
Viernes 6 de agosto LAS RIQUEZAS DE DIOS
Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.  (Fil. 4: 19).
Se pide que los hijos de Dios sean representantes de Cristo, y que expongan la bondad y la misericordia del Señor.  Si tan sólo manifestaran diariamente su bondad, se erigirían barreras alrededor de sus almas contra las tentaciones del maligno...
Dios conoce nuestras necesidades y ha hecho provisión para satisfacerlas.  El Señor tiene una tesorería con abundantes provisiones para sus hijos, y puede darles lo que necesitan en todas las circunstancias. ¿Entonces por qué no confiáis en él?  Ha hecho preciosas promesas a sus hijos a condición de que obedezcan fielmente sus preceptos.  No hay ninguna carga que no pueda quitar, ninguna tiniebla que no pueda disipar, ninguna debilidad que no pueda transformar en poder, ningún temor que no pueda apaciguar, ninguna aspiración digna que no pueda guiar y justificar.
No debemos mirarnos a nosotros mismos.  Cuanto más consideremos nuestras imperfecciones, tanto más fuerza tendremos para vencerlas.  Debemos prestar un servicio gozoso a Dios.  La obra de Satanás consiste en presentar al Señor como si no tuviera compasión y piedad... Llena la imaginación con falsas teorías acerca de Dios, y nosotros, en vez de espaciarnos en la verdad concerniente al carácter de nuestro Padre celestial, ocupamos nuestra mente con los conceptos erróneos de Satanás y deshonramos a Dios no confiando en él y murmurando contra él...
Los que dudáis de la misericordia de Dios, mirad al Cordero de Dios, al Varón de dolores, que llevó vuestra aflicción y vuestro pecado.  Es vuestro amigo.  Murió en la cruz porque os amó.  Se conmueve por vuestras flaquezas y os lleva ante el trono.  En vista de su amor indecible, ¿no alentaréis en vuestro corazón esperanza, amor y gratitud? ¿No prestaréis un servicio gozoso a Dios? (Review and Herald, 14-1-1890). 227
Sábado 7 de agosto  UN REFUGIO SEGURO
Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.   (Fil. 4: 6).
No es la voluntad de Dios que sus hijos estén abrumados por las preocupaciones.  Pero nuestro Señor no nos engaña.  No nos dice: "No temáis; no hay peligro en vuestra senda".  Sabe que hay pruebas y peligros, y no trata de ocultarlos.  No se propone sacar a su pueblo de un mundo de pecado y maldad, pero les señala un refugio seguro...
¿Cómo podemos permanecer en la duda, preguntándonos si Jesús nos ama, pecadores como somos, y llenos de flaquezas?  Se entregó por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificarnos como pueblo suyo peculiar, celoso de buenas obras.  Vino al mundo en forma de hombre, para familiarizarse con las aflicciones y las tentaciones que asedian la senda humana, y para saber cómo ayudar al cansado con su ofrecimiento de descanso y paz.  Pero miles y miles rehúsan su ayuda, y únicamente se aferran con más firmeza de sus preocupaciones.  Él va junto a los afligidos y les ofrece suavizar su aflicción y curar su angustia... A los chasqueados, los incrédulos y los desventurados les ofrece contentamiento mientras les señala las mansiones que está preparando para ellos... Jesús, nuestro precioso Salvador, debería ocupar el primer lugar en nuestros pensamientos y afectos, y deberíamos depender de él con toda confianza...
Cada día deberíamos enfrentar sus pruebas y tentaciones con el poder de Jesús.  Si fallamos un día aumentamos la carga del siguiente y tenemos menos fuerza.  No deberíamos anublar el futuro por nuestro descuido en el presente; pero realizando cuidadosamente los deberes de hoy debemos prepararnos para hacer frente a las emergencias del mañana (Review and Herald, 3-2-1885). 228
Domingo 8 de agosto UNA FE PROGRESIVA
Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.  (Heb. 11: 6).
Ha llegado el tiempo cuando hemos de esperar abundantes bendiciones del Señor.  Debemos ascender a una norma más elevada en lo que concierne a la fe.  Tenemos demasiado poca fe.  La Palabra de Dios es nuestra garantía.  Debemos recibirla creyendo con sencillez cada palabra. Con esta seguridad podemos pedir cosas grandes, y se nos concederán según sea nuestra fe...
La obra de la fe significa más de lo que nos imaginamos.  Significa una confianza genuina en la Palabra de Dios tal como es. Por nuestras acciones debemos mostrar que creemos que Dios hará lo que ha dicho. Las ruedas de la naturaleza y de la providencia no pueden retroceder ni estarse quietas.  Debemos tener una fe progresiva y eficaz, una fe que obre por amor y purifique el alma de todo vestigio de egoísmo.  No debemos depender de nosotros, sino de Dios.  No debemos albergar incredulidad.  Debemos tener esa fe que acepta la Palabra de Dios como veraz...
La verdadera fe consiste en hacer lo que Dios ha ordenado, y no las cosas que no ha prescripto.  Los frutos de la fe son la justicia, la verdad y la misericordia.  Necesitamos andar en la luz de la ley de Dios; las buenas obras serán el fruto de nuestra fe, las obras de un corazón renovado diariamente.  El árbol debe ser hecho bueno antes de que su fruto pueda ser bueno. Debemos estar enteramente consagrados a Dios. Nuestra voluntad debe corregirse antes de que su fruto pueda ser bueno. No debemos tener una religión antojadiza. "Hacedlo todo para la gloria de Dios" (1 Cor. 10: 31) (Carta 105, 1898). 229
Lunes 9 de agosto UN HUÉSPED PELIGROSO
Y les dijo: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?  (Mar. 4: 40).
¿Por qué tenemos una fe tan débil?... Tenemos tan poca fe, somos tan incrédulos, que el Señor no puede hacer por nosotros lo que desea realizar.  Nuestra mente alberga dudas muy tristes y difíciles de disipar.
Debemos enfrentar valientemente a esas dudas que abruman el alma, y debemos decirle al alma que debe vencerlas de inmediato.  No demoréis, porque no puede haber paz cuando se ha perdido la fe.  No necesitamos manifestar esas dudas, porque pueden hacer vacilar a alguna pobre alma.  Examinémoslas a la luz de la Palabra de Dios; luego hablemos de ellas con Jesús teniendo en la mano sus promesas, y oremos para que las quite. Digámosle al Señor: "Creo; ayuda mi incredulidad" (Mar. 9: 24).  No coloquemos ninguna duda en una silla confortable y cómoda.  Es un huésped peligroso cuando se le permite arraigarse en la mente y contrarrestar la fe...
La fe genuina es vida, y donde hay vida hay crecimiento. La vida que Jesús imparte está destinada a crecer cada vez más.  Una fe viva significa un aumento de vigor, una confianza segura, mediante los cuales el alma se convierte en un poder vencedor.  El que bebe del agua de la vida que Jesús ha dado, posee dentro de sí una fuente de agua que salta para vida eterna.  Aunque quede separada de todas las fuentes creadas, es alimentada por el manantial oculto. Es una fuente perpetua, en comunicación inmediata con la inextinguible fuente de vida.
El Señor es deshonrado cuando cualquiera que profesa su nombre adolece de vaciedad interior. Esto representa mal a Dios.  Nada fuera de Cristo manifestado en el espíritu, la vida y el carácter puede revelar a Dios a un mundo que no le conoce (Carta 70, 1897). 230
Martes 10 de agosto VENCIENDO NUESTRAS DUDAS
¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?  (Mal. 14: 31).
"¿Por qué dudaste?" le preguntó Cristo a Pedro cuando se hundía.  Podría formulárcenos la misma pregunta... El Señor ha prometido darnos poder para resistir.  Al escudriñar las Escrituras encontramos base para confiar, provisión suficiente.  Es nuestro privilegio decir valientemente, y sin embargo con humildad: El Señor es mi ayudador, por lo tanto no seré conmovido en mi firmeza.  Mi vida está oculta con Cristo en Dios.  Porque él vive, yo también viviré.  Prometamos ante Dios y los ángeles celestiales que no deshonraremos a Dios pronunciando palabras de desánimo o incredulidad... Cerrad la puerta a la desconfianza, y abrid ampliamente la puerta a la fe.  Invitad al Huésped celestial al templo del alma (Review and Herald, 9-6-1896).
Podéis elegir quién gobernará vuestro corazón y controlará vuestra mente.  Si elegís abrir la puerta a las sugestiones del maligno, vuestra mente estará llena de desconfianza y rebeldía.  Podéis manifestar vuestros sentimientos, pero cada duda que expresáis es una semilla que germinará y dará fruto en la vida de otro, y será imposible contrarrestar la influencia de vuestras palabras.
Podéis restablecemos de vuestro período de tentación,... pero otros que han sido conmovidos por vuestra influencia tal vez no sean capaces de escapar de la incredulidad que habéis sugerido.  Cuán importante es que hablemos a los que nos rodean únicamente cosas que produzcan fortaleza espiritual e iluminen (Review and Herald, 11-2-1890).
Tenemos el deber de estimular la fe, de hablar de la fe... Si expresamos dudas, y estimulamos la duda, tendremos abundantes dudas, porque Satán nos ayudará en esta obra.  Necesitamos corazones y labios santificados.  Necesitamos respirar en la rica y tonificante atmósfera que procede de la Canaán celestial (Manuscrito 23, sin fecha). 231
Miércoles 11 de agosto LA FE QUE ACEPTA DIOS
Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta.  (Sant. 2: 26).
En el mundo cristiano hay muchos que pretenden que todo lo que se necesita para la salvación es tener fe; para ellos las obras no significan nada, y la fe es lo único esencial.  Pero la Palabra de Dios nos dice que la fe sin obras es muerta... La fe y las obras van mano a mano... Las obras no nos salvarán nunca; es el mérito de Cristo lo que tendrá valor para nosotros.  Mediante la fe en él, Cristo tornará aceptables para Dios todos nuestros esfuerzos.  La fe que se nos pide que tengamos no es una fe inútil; la fe que salva es la que obra por amor y purifica el alma.  El que levante manos santas hacia Dios, sin ira ni dudas, andará con inteligencia en la senda de los mandamientos de Dios.
Si queremos tener perdón por nuestros pecados, primero debemos comprender qué es el pecado, para arrepentirnos y llevar frutos dignos de arrepentimiento.  Nuestra fe debe tener un fundamento sólido; debe fundarse en la Palabra de Dios, y sus resultados se verán en términos de obediencia a la voluntad revelada de Dios...
Estamos viviendo en un período interesante e importante de la historia terrena.  Necesitamos más fe de la que hemos tenido; necesitamos un asidero celestial más firme.  Satanás está trabajando con todo su poder para obtener la victoria sobre nosotros, porque sabe que tiene poco tiempo para obrar...
No hay excusa para el pecado o la indolencia.  Jesús ha dirigido la marcha y quiere que sigamos en sus pasos.  Ha sufrido y se ha sacrificado como no podría hacerlo ninguno de nosotros, para poner la salvación a nuestro alcance.  No necesitamos desanimarnos... Él suple toda deficiencia con su propio mérito divino (Signs of the Times, 16-6-1890). 232
Jueves 12 de agosto CULTIVANDO LA PLANTA DE LA FE
Dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fe.  (Luc. 17: 5).
Hay que cultivar la fe.  Si se ha debilitado, es semejante a una planta enferma que debería colocarse al sol y regarse y cuidarse esmeradamente.  El Señor quiere que todos los que han recibido luz y evidencia disfruten de esa luz y anden iluminados por ella.  Dios nos ha dado la facultad del razonamiento para que investiguemos desde la causa al efecto.  Si queremos tener luz, debemos ir a la luz.  Debemos confiar individualmente en la esperanza puesta ante nosotros en el Evangelio... Cuán necio sería ir a un sótano y lamentarse porque se está en tinieblas.  Si queremos luz, debemos subir a una habitación más alta.  Tenemos el privilegio de ir a la luz, de ir ante la presencia de Dios.
Deberíamos aumentar diariamente nuestra fe para crecer hasta alcanzar la plena medida de la estatura espiritual en Cristo Jesús.  Deberíamos creer que Dios contestará nuestras oraciones, y no confiar en los sentimientos.  Deberíamos decir:  Mis sentimientos sombríos no son evidencia de que Dios no me ha escuchado.  No quiero dejar de luchar a causa de estas tristes emociones porque la fe es  "la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve"  (Heb. 11: 1).  El arco de la promesa rodea el trono de Dios.  Voy al trono mirando hacia esa señal de la fidelidad de Dios, y disfruto de la fe que obra por amor y purifica el alma.
No debemos creer porque sentimos o vemos que Dios nos oye.  Debemos confiar en la promesa de Dios.  Debemos realizar nuestras ocupaciones creyendo que Dios cumplirá lo que ha prometido, y que recibiremos las bendiciones que hemos pedido en oración cuando más necesarias sean.  Todos nuestros ruegos llegan al corazón de Dios cuando acudimos a él creyendo.  No tenemos fe suficiente.  Deberíamos pensar en nuestro Padre celestial como más dispuesto a ayudarnos de lo que un padre terrenal está dispuesto a ayudar a su hijo (Carta 97, 1895). 233
Viernes 13 de agosto MUCHA FE, MUCHA PAZ
¡Cuán grande es tu bondad, que has guardado para los que te temen, que has mostrado a los que esperan en ti delante de los hijos de los hombres!  (Sal. 31: 19).
Cuanto más nuestra fe se aferre de Cristo con una perfecta confianza, tanto más paz disfrutaremos.  La fe aumentará con el ejercicio.  La regla de Dios es: Un día nada más.  Día a día, realizad el trabajo diario como si tuvierais conciencia de que estáis obrando ante la vista de los ángeles, querubines y serafines, Dios y Cristo. "Hemos llegado a ser espectáculo al mundo, a los ángeles y a los hombres"  (1 Cor. 4: 9).  "El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy"  (Mat. 6: 11).  "Y como tus días serán tus fuerzas"  (Deut. 33: 25).  "Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de nuestra fe"  (Heb. 12: 2). Viviendo así, el Espíritu ayuda nuestra memoria, santifica cada facultad y nos recuerda nuestra dependencia constante del cuidado de nuestro Padre celestial.  Entonces se disciernen las tentaciones de Satanás y se resisten más fácilmente, porque en el corazón hay una tendencia constante a acercarse a Dios.  El sentimiento de autosuficiencia, que causa la ruina de tantas almas, no tiene un ambiente adecuado para proliferar.
"Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas" (Mat. 6: 33).  Esta es una preciosa promesa formulada por Uno que cumple cada palabra que pronuncia. ¿Entonces por qué tememos, desconfiamos y no creemos?  Nuestro tiempo pertenece al Señor.  Nuestros talentos son del Señor.  Entonces, ¿cómo puede alguien sentirse independiente, no sujeto al Espíritu de Dios, independiente de la voluntad de Dios, independiente de las providencias y los planes de Dios?  En vuestra supuesta independencia sois esclavos de un poder que está en rebelión contra Dios (Manuscrito 56. 1893). 234
Sábado 14 de agosto LA FE VE MÁS ALLÁ DE LAS TINIEBLAS
Confía en Jehová, y haz el bien; y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad.   (Sal. 37: 3).
"Confía en Jehová".  Cada día tiene sus preocupaciones, zozobras y perplejidades; y cuando las enfrentamos, cuán dispuestos estamos a hablar de nuestras dificultades y pruebas... Algunos siempre están temiendo y buscando problemas.  Cada día están rodeados por las señales del amor de Dios, cada día disfrutan de la abundancia de su providencia ; pero pasan por alto estas bendiciones del momento presente... ¿Por qué hemos de ser desagradecidos y desconfiados?  Jesús es nuestro amigo.  Todo el cielo se interesa en nuestro bienestar; y nuestra ansiedad y temor afligen al Espíritu Santo de Dios.  No deberíamos fomentar afanes cuyo único resultado es irritarnos y gastarnos, y no ayudarnos a sobrellevar las pruebas.  No debería dársele lugar a esa desconfianza en Dios que nos conduce a hacer nuestra preocupación esencial de la vida la preparación para afrontar necesidades futuras, como si nuestra felicidad consistiera en poseer estas cosas terrenas...
Podéis estar perplejos en los negocios; vuestras perspectivas pueden tornarse cada día más oscuras, y podéis estar amenazados por cuantiosas pérdidas.  Pero no os desaniméis; echad vuestra preocupación sobre Dios, y permaneced tranquilos y gozosos.  Comenzad cada día con una ferviente oración, sin dejar de ofrecer alabanza y agradecimiento.  Pedid sabiduría para conducir vuestras ocupaciones con prudencia y prever así pérdida y desastre.  Haced todo lo posible para que haya resultados favorables... Luego, confiando en vuestro Ayudador después de haber hecho todo lo posible, aceptad gozosamente el resultado.  No siempre será ganancia desde el punto de vista mundano; pero posiblemente el éxito habría sido lo peor para vosotros...   
Necesitamos considerar la gloria de Dios en todos los negocios de la vida; necesitamos una fe viviente que se aferre de las promesas de Dios (Review and Herald, 3-2-1885). 235
Domingo 15 de agosto DEDIQUEMOS TIEMPO PARA PENSAR
Escudriñemos nuestros caminos, y busquemos, y volvámonos a Jehová; levantemos nuestros corazones y manos a Dios en los cielos.   (Lam. 3: 40).
Invito a los jóvenes a considerar su conducta, a dedicar tiempo para pensar, para pesar sus actos...  Rodeados de tentaciones como estáis, nada será suficiente como salvaguardia contra el mal, excepto la morada de Cristo en el interior de vuestro corazón mediante la fe en su justicia.  Debéis practicar sus virtudes, convirtiéndolo en vuestro modelo diario...
El buen carácter no se recibe por casualidad; se forma por medio del esfuerzo perseverante e incansable.  Los jóvenes deberían procurar hacer todo lo posible de su parte aprovechando cada talento y capacidad que se les ha confiado, para la gloria de Dios.  El Redentor del mundo dice:  "Separados de mí nada podéis hacer"  (Juan 15: 5).   La fe en Jesucristo como vuestro Salvador personal dará fuerza y solidez a vuestro carácter.  Los que tienen fe en Cristo serán sobrios y recordarán constantemente que Dios los contempla, que los ángeles de Dios los observan para ver qué clase de carácter están formando...
Se os prueba individualmente para que forméis caracteres para el futuro, para la vida inmortal.  Se os dan preciosos momentos áureos, para que los utilicéis según la luz que el Señor ha permitido bondadosamente que brille sobre vosotros desde el trono de su gloria... Cristo es el maestro más grande que ha conocido el mundo.  Cuando mora en el corazón por la fe, su espíritu se convierte en un agente vitalizador para purificar y vivificar el alma...
La verdad en el corazón con seguridad ejercerá una influencia correctora en el carácter.  Aferraos a la verdad de Dios, como a un tesoro del mayor valor, que no debe ser manchado por malas prácticas que están completamente fuera de tono con su carácter santo.  Bajo la influencia divina de la verdad, la mente se fortalecerá, el intelecto se vigorizará y lo inútil se reemplazará por lo puro y benéfico (Youth's Instructor, 18-1-1894). 236
Lunes 16 de agosto  UN VIGILANTE SANTO
Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.   (Heb. 4: 13).
En todo lugar, a cada hora del día, hay un Vigilante santo que coteja cada cuenta, cuyo ojo capta toda la situación, sea ésta de fidelidad o de deslealtad y engaño.
Nunca estamos solos.  Tenemos un Compañero, lo elijamos o no.  Recordad, jóvenes y señoritas, que dondequiera que estéis, cualquier cosa que hagáis, Dios está allí.  Tenéis un testigo para cada palabra y acción: Dios santo, que odia el pecado.  Nada que se diga, haga o piense puede escapar de su ojo infinito.  Vuestras palabras puede ser que no sean oídas por oídos humanos, pero son oídas por el Gobernante del universo.  Él lee la ira interior del alma cuando la voluntad se indispone.  Oye las expresiones profanas.  En el lugar más oscuro y solitario, él está allí.  Nadie puede engañar a Dios; nadie puede escapar de rendirle cuentas.
El salmista escribe:  "Oh, Jehová tú me has examinado y conocido.  Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; has entendido desde lejos mis pensamientos, has escudriñado mi andar y mi reposo, y todos mis caminos te son conocidos... Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; aun la noche resplandecerá alrededor de mí.  Aun las tinieblas no encubren de ti, y la noche resplandece como el día; lo mismo te son las tinieblas que la luz"  (Sal. 139: 1-12).
Diariamente, en los libros del cielo, se lleva el registro de vuestras palabras, acciones e influencia.  Tendréis que hacerle frente (Youth's Instructor, 26-5-1898).
Todo el cielo se interesa en nuestra salvación.  Los ángeles de Dios están... anotando las obras de los hombres.  En el libro de memoria de Dios se registran las palabras de fe, los actos de amor y la humildad de espíritu (Review and Herald, 16-9-1890). 237
Martes 17 de agosto   EL PODEROSO LIBERTADOR
Extendí mis manos todo el día a pueblo rebelde, el cual anda por camino no bueno en pos de sus pensamiento.  (Isa. 65: 2).
El Señor Dios, mediante Cristo, extiende su mano durante todo el día invitando al necesitado.  Recibirá a todos.  Da a todos la bienvenida.  No rechaza a ninguno. Su gloria en perdonar al más empedernido de los pecadores. Quitará la presa al valiente y librará a los cautivos; arrebatará el tizón del fuego.  Hará descender la cadena dorada de su misericordia a las mayores profundidades de la desdicha humana y de la culpa, y levantará al alma envelecida contaminada por el pecado.  Pero el ser humano debe querer aproximarse y colaborar en la obra de salvar; su alma, utilizando las oportunidades que Dios le dio.  El Señor no fuerza a ninguno.  El inmaculado vestido de bodas de la justicia de Cristo está preparado para cubrir al pecador, pero si lo rehúsa, debe perecer (Carta 2, 1892).
El registro del pasado puede borrarse con la sangre de Cristo, y la página puede quedar limpia y blanca  "Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana"  (Isa. 1: 18).
Las palabras pronunciadas por Jesús: "Tus pecados te  son perdonados" (Mat. 9: 2), tienen un inmenso valor para nosotros.  Él dijo: He llevado tus pecados en mi propio cuerpo en la cruz del Calvario.  Él ve vuestras aflicciones.  Su mano se posa sobre la cabeza de cada alma contrita, y Jesús se convierte en nuestro Abogado delante del Padre, y nuestro Salvador.  El corazón humillado y contrito recibirá una gran bendición con el perdón...
Podemos repetir a otros su tierna compasión, a otro que vagan en el laberinto del pecado.  Debemos revelar tiernamente a otros la gracia de Cristo que nos ha sido manifestada (Carta 120, 1893).  238
Miércoles 18 de agosto EL TIEMPO DE LA SIEMBRA
Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor.  (2 Tim. 2: 22).
Anhelo dirigirme a los jóvenes y las señoritas que están deseosos de practicar únicamente normas vulgares.  Ojalá que el Señor influya en su mente para que comprendan en qué consiste la perfección de carácter.  Ojalá puedan conocer la fe que obra por amor y purifica el alma.  Vivimos en días peligrosos.  Únicamente Cristo puede ayudarnos y concedernos la victoria.  Cristo debe ser todo en todo para nosotros; debe morar en el corazón; su vida debe circular dentro de nosotros, como la sangre circula por las venas.  Su Espíritu debe ser un poder vitalizador (Youth's Instructor, 31-10-1895).
Jóvenes amigos, es cualquier cosa, menos cordura buscar el placer personal, sembrar cizaña por medio de acciones necias y pecaminosas que no sólo inducirán a otros a hacer lo mismo, sino que producirán una amarga cosecha para vosotros mismos.  El Señor dice: "Todo lo que el hombre sembrare, eso también segará . Porque el que siembra para su carne de la carne segará corrupción; mas el que el Espíritu segará vida eterna"  (Gál. 6: 7, .  La juventud es el tiempo de la siembra, y las palabras y las acciones de los primeros años son como semillas que germinarán y producirán una cosecha según su especie.  Entonces, ¿por qué no sembrar semillas de bondad, amor, fe, paciencia abnegación y benevolencia, y mantener dominadas toda las pasiones?  Esta siembra producirá una cosecha según su especie.  Que cada palabra y acción sean una semilla que produzca buenos frutos.
El Señor ama a los jóvenes.  Ve en ellos grandes posibilidades, y está listo para ayudarles a alcanzar normas elevadas, si tan sólo comprenden la necesidad de su ayuda, y colocan un fundamento en el carácter que no pueda ser movido (Youth's Instructor, 18-1-1894).  239
Jueves 19 de agosto BAJO EL OJO ESCUDRIÑADOR DE DIOS
En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.  (Efe. 4: 22).
Se han tomado las provisiones por medio de las cuales cada alma que lucha con las prácticas pecaminosas, puede quedar libre del pecado.  "He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo" (Juan 1: 29).  El cristiano no debe mantener sus hábitos pecaminosos, y conservar sus defectos de carácter, sino debe ser renovado en el espíritu de su mente a la semejanza divina.  Cualquiera sea la naturaleza de vuestros defectos, el Espíritu del Señor os capacitará para discernirlos, y se os dará gracia con la que podáis vencer.  Mediante los méritos de la sangre de Cristo, podéis ser vencedores , sí, más que vencedores...
Pedid al Señor que os ayude a conoceros; colocando vuestra vida bajo sus ojos escudriñadores, y cuando examine vuestro caso, veréis que habéis cometido lastimosos errores, y que lo que suponíais de poca importancia ofensivo ante la vista del Cielo.  Veréis que hay una definida necesidad de una completa transformación del carácter.  Comprenderéis que debéis desechar el mal de vuestra conducta, y colaborar con Dios y los ángeles celestiales que son enviados para servir a los que serán herederos de la salvación...
El yo debe morir.  Cada práctica, cada hábito que tiene una tendencia perjudicial, no importa cuán inocente pueda considerarlos el mundo, deben combatirse hasta ser vencidos, para que el instrumento humano pueda perfeccionar un carácter de acuerdo con la norma divina...
Los caminos errados y las acciones perversas de los que nos rodean no deben deslustrar nuestra piedad ni conformar nuestros hábitos con los del mundo (Youth's Instructor, 7-6-1894).  240
Viernes 20 de agosto MISERICORDIA PARA EL ARREPENTIDO
Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad. (1 Juan 1: 9).
Todos somos falibles, todos cometemos errores y caemos en el pecado; pero si el que obra mal está dispuesto a ver sus errores cuando el Espíritu de Dios lo convenza de ellos, y con humildad de corazón los confiesa,... entonces puede ser restaurado...
Las mansiones que Jesús ha ido a preparar para todos los que le aman, serán habitadas por los que estén libres de pecado.  Pero los pecados que no son confesados nunca serán perdonados; el nombre del que así rechaza la gracia de Dios será borrado del libro de la vida.  Está por llegar el tiempo cuando todo secreto será juzgado, y entonces se harán muchas confesiones que asombrarán al mundo.  Se revelarán los secretos de todos los corazones.  Se confesarán públicamente los pecados.  Pero lo triste del caso es que esas confesiones se harán demasiado tarde para ser de utilidad para el pecador o para salvar a otros del engaño.  Solamente testificarán de que su condenación es justa...
Ahora podéis cerrar el libro de vuestro recuerdo, a fin de evitar confesar vuestros pecados; pero cuando se realice el juicio, y se abran los libros, no podréis cerrarlos.  El ángel registrador ha prestado su testimonio verdadero.  Todo lo que habéis procurado ocultar y olvidar está registrado, y os será leído cuando sea demasiado tarde para enmendar los errores... A menos que vuestros pecados sean perdonados, testificarán contra vosotros en aquel día (Review and Herald, 6-12-1890).
El profeta Daniel estaba muy cerca de Dios cuando lo buscaba confesando sus pecados y humillando su alma.  No procuraba disculparse, sino que reconocía la plena extensión de su transgresión.  En nombre de su pueblo, confesó pecados que él no había cometido, y buscó la misericordia de Dios para poder mostrar a sus hermanos sus pecados, y con ellos humillar los corazones delante de Dios (Ibid.). 241
Sábado 21 de agosto DE LA DERROTA A LA VICTORIA
Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados.  (Sant. 5: 16, pp).
Todos estamos propensos a cometer errores.  Por lo tanto, la Palabra de Dios nos dice llanamente cómo corregir y remediar esas faltas.  Nadie puede decir que nunca comete un error, que jamás ha pecado; pero es importante considerar qué habéis hecho con esos errores.  El apóstol Pablo cometió ofensivas faltas, pensando todo el tiempo que servía a Dios, pero cuando el Espíritu del Señor le mostró las cosas iluminadas por la luz verdadera, confesó sus males, y reconoció la gran misericordia de Dios manifestada al perdonar su transgresión.  Vosotros también podéis haber cometido errores, pensando que estábais en lo correcto, pero cuando el tiempo muestre vuestro error, entonces es vuestro deber humillaros y confesar vuestro pecado...
Cualquiera sea el carácter de vuestro pecado, confesadlo. Si lo habéis cometido únicamente contra Dios, confesadlo sólo a él.  Si habéis dañado u ofendido a otros, confesadlo también a ellos, y la bendición del Señor reposará sobre vosotros.  Así es como moriréis al yo,  y  Cristo se formará en vosotros...
  Cuando los hombres, tentados por Satanás, cometen faltas, y sus palabras y comportamiento no son cristianos, tal vez no vean su condición, porque el pecado es engañador, y tiende a amortecer las percepciones morales. Pero mediante el examen de sí mismos, la investigación de las Escrituras y la humilde oración, con la ayuda del Espíritu Santo, serán capacitados para ver su error.  Si entonces confiesan sus pecados y los abandonan, el tentador no les parecerá como ángel de luz, sino como un engañador...
Los que reciben el reproche y la corrección como de Dios, y así pueden ver y corregir sus errores, están aprendiendo preciosas lecciones aun de sus errores (Review and Herald, 16-12-1890). 242
Domingo 22 de agosto UNA PODEROSA DEFENSA CONTRA LA TENTACIÓN
Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados.  (Heb. 2: 18)
Nuestro Redentor comprendió perfectamente las necesidades de la humanidad.  Él, que condescendió a tomar la naturaleza humana, conocía las flaquezas del hombre.  Cristo vivió como nuestro ejemplo.  Fue tentado en todo como nosotros lo somos, para saber cómo socorrer a los que fueran tentados.  Recorrió el camino de la vida delante de nosotros, y soportó las pruebas más severas para nuestro bien.  Fue un varón de dolores, experimentado en quebrantos...
Cristo tomó sobre sí nuestras flaquezas, y con la debilidad de la humanidad, necesitó buscar ayuda de su Padre.  A menudo se lo encontraba en ferviente oración, en el huerto, junto al lago y en los montes.  Nos ha ordenado velar y orar... Sin un profundo sentido de nuestra necesidad de ayuda de Dios, habrá tan sólo muy poca oración ferviente y sincera en demanda de ayuda.  Nuestro corazón es engañoso, nuestros enemigos son muchos, y están alerta.  Si descuidarnos de fortalecer un solo punto débil de nuestro carácter, Satanás nos asaltará en ese punto con sus tentaciones.  Está tramando constantemente la ruina del alma, y se aprovechará en cada detalle de nuestro descuido.
Cristo vino al mundo para entablar un combate contra el enemigo del hombre, y así libertar a la humanidad de las garras de Satanás.  En el cumplimiento de este objetivo, no rehusó ni aun su propia vida.  Y ahora, con la fortaleza que Cristo dará, el hombre debe permanecer por sí mismo, como fiel centinela contra el astuto enemigo que siempre urde sus planes.  El gran apóstol dijo: Andad  "no como necios sino como sabios" (Efe. 5: 15), cuidad cada avenida del alma, mirad constantemente a Jesús, el modelo verdadero y perfecto, y procurad imitar su ejemplo, no sólo en una o dos cosas, sino en todo.  Entonces estaremos preparados para toda emergencia (Review and Herald, 11-10-1881). 243
Lunes 23 de agosto CÓMO LIBRARSE DE LA CULPA
¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad,  y olvida el pecado del remanente de su heredad?  No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia.  (Miq. 7: 18).
Me alegro porque nuestros sentimientos no son una evidencia de que no somos hijos de Dios.  El enemigo os tentará para que penséis que habéis hecho cosas que os han separado de Dios, y que él ya no os ama más, pero nuestro Señor todavía nos ama...
Apartad la vista de vosotros y mirad la perfección de Cristo.  No podemos hacernos una justicia para nosotros.  Cristo tiene en su mano los puros mantos de justicia, y los pondrá sobre nosotros.  Hablará dulces palabras de perdón y promesa.  Presenta a nuestra alma sedienta fuentes de agua viva para refrescarnos.  Nos pide que acudamos a él con todas nuestras cargas, todas nuestras aflicciones, y nos dice que hallaremos reposo... Debemos mostrar nuestra fe descansando en su amor...
Jesús ve la culpa del pasado, y perdona, y no debemos deshonrarlo dudando de su amor.  Este sentimiento de culpa debe colocarse a los pies de la cruz en el Calvario.  El sentimiento de pecaminosidad ha envenenado las fuentes de la vida y de la verdadera felicidad.  Ahora Jesús dice: "Echadlo todo sobre mí.  Yo tomaré vuestros pecados; os daré paz.  No sigáis despreciando vuestro respeto propio, porque os he comprado con el precio de mi propia sangre.  Me pertenecéis.  Fortaleceré vuestra débil voluntad, y quitaré vuestro remordimiento por el pecado".  Entonces, volved hacia él vuestro corazón agradecido, temblando por  la incertidumbre, y apoderaos de la esperanza que se os da.  Dios acepta vuestro corazón quebrantado y contrito, y os concede perdón gratuito (Carta 99, 1896). 244
Martes 24 de agosto BAJO LA DISCIPLINA DE DIOS            
¿Quién podrá entender sus propios errores?  Líbrame de los que me son ocultos.  (Sal. 19: 12).
Necesitamos estudiar el carácter de los motivos que impulsan a la acción, a la luz de la ley de Dios, para comprender nuestras deficiencias.  Pero si bien el instrumento humano ve sus pecados, no debe desanimarse, aunque se vea condenado por los preceptos de la justicia.  Debe ver y comprender la pecaminosidad del pecado, debe arrepentirse y tener fe en Cristo como su Salvador personal.
No es seguro pensar que poseemos virtudes y que debemos felicitarnos por las excelencias de nuestro carácter y nuestro actual estado de piedad.  David a menudo triunfó en Dios y, sin embargo, a menudo se ocupó de su indignidad y pecaminosidad.  Su conciencia no dormía ni estaba muerta.  Exclamó: "Mi pecado está siempre delante de mí" (Sal. 51: 3).  No se halagó pensando que el pecado era algo que no le concernía.  Cuando vio las profundidades engañosas de su corazón,... oró para que Dios lo librara de los pecados de presunción, y lo limpiara de las faltas secretas.
No es seguro que nosotros cerremos los ojos y endurezcamos la conciencia de tal manera que no veamos o comprendamos nuestros pecados.  Necesitamos apreciar la instrucción recibida acerca del carácter odioso del pecado, a fin de confesar sinceramente y olvidar nuestros pecados. "Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad" (1 Juan 1: 9). ¿Queréis ser limpiados de toda injusticia?...
Si estáis progresando hacia adelante y hacia arriba procurando alcanzar nuevas alturas en educación y cosas espirituales, tendréis discernimiento para comprender qué se requiere de vosotros.  Tendréis al Espíritu Santo para ayudaros en vuestras flaquezas... No andéis con vacilación, sino firmemente en el poder y la gracia de Jesucristo (Youth's Instructor. 5-7-1894). 245
Miércoles 25 de agosto  EL PECADO QUE DIOS NO PUEDE PERDONAR
Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; mas la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada.  (Mat. 12: 31).
"La sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado" (1 Juan 1: 7).  No importa cuán pecadora haya sido una persona, no importa cuál sea su posición, si se arrepiente y cree, y va a Cristo y confía en él como su Salvador personal, puede ser salvada hasta lo sumo...
Conozco el peligro de los que rehúsan andar en la luz que Dios les da.  Atraen sobre sí la terrible crisis que significa quedar abandonados a sus propios caminos, a su propio juicio.  La conciencia se torna cada vez menos impresionable.  La voz de Dios parece más distante, y el que hace el mal es abandonado a su propia infatuación.  Resiste tercamente cada invitación, desprecia todo consejo, y se aleja de cada provisión realizada para su salvación.  El Espíritu de Dios ya no ejerce un poder restrictivo sobre él, y se promulga la sentencia:"Es dado a ídolos; déjalo" (Ose. 4: 17).  ¡Cuán oscura, cuán sucia, cuán obstinada es su independencia!  Parecería como si la insensibilidad de la muerte estuviera en su corazón.  Este es el proceso por el que pasa el alma que rechaza la obra del Espíritu Santo...
Nadie necesita considerar el pecado contra el Espíritu Santo como algo misterioso e indefinible.  El pecado contra el Espíritu Santo es el pecado de un rechazo persistente a responder a la invitación a arrepentirse.  Si rehusáis creer en Jesucristo como vuestro Salvador personal,...  significa que amáis la atmósfera que rodeó al primer gran apóstata.  Elegís esa atmósfera antes que la atmósfera que rodea al Padre y al Hijo, y Dios os permite elegir (Review and Herald, 29-6-1897).
Arrepentíos de vuestros pecados, confesadlos a Dios, dejad toda iniquidad, y podréis apropiaros de todas sus promesas.  "Mirad a mí, y sed salvos" (Isa. 45: 22), es su misericordiosa invitación (Testimonies. Tomo 5, pág. 634). 246
Jueves 26 de agosto CONTRISTANDO AL ESPÍRITU SANTO         
Y no contrastéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. (Efe. 4: 30)
Cuando el Señor presenta una evidencia tras otra y a una luz añade otra luz, ¿por qué las almas vacilan en andar en la luz?... Con cada vacilación y tardanza, nos colocamos donde resulta cada vez más difícil aceptar la luz del cielo, y finalmente parece imposible ser impresionados por las amonestaciones y las advertencias.  El pecador dice cada vez con mayor facilidad:  "Ahora vete; pero cuando tenga oportunidad te llamaré" (Hech. 24: 25).
Quien es atraído una vez y otra por su Redentor, y desatiende las advertencias dadas, no cede a su convicción de que debe arrepentirse y no escucha cuando es exhortado a buscar perdón y gracia, está en una posición peligrosa.  Jesús lo está atrayendo, el Espíritu está ejerciendo su poder sobre él, instándole a entregar su voluntad a la voluntad de Dios, y cuando esta invitación es desatendida, el Espíritu es contristado.  El pecador elige permanecer en el pecado y la impenitencia, aunque tiene evidencias para estimular su fe, y una evidencia adicional no será de ninguna utilidad... Está respondiendo a otra atracción, y ésa es la atracción que Satanás ejerce sobre él.  Presta obediencia a los poderes de las tinieblas.  Esta conducta es fatal y deja al alma en obstinada impenitencia.  Esta es la blasfemia más generalizada entre los hombres, y obra en forma muy sutil, hasta que el pecador no siente remordimiento, no oye la voz de la conciencia, no experimenta el deseo de arrepentirse, y en consecuencia no tiene perdón...
Los que resisten al Espíritu de Dios piensan que en futuro podrán arrepentirse, cuando estén listos para iniciar una reforma; pero entonces el arrepentimiento estará fuera de su alcance.  Las tinieblas de los que rehúsan andar en la luz, teniendo la luz, serán proporcionales a la luz y los privilegios que se les dieron (Review and Herald, 29 6-1897). 247
Viernes 27 de agosto COMO RESISTIR A SATANÁS  
Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.  (Sant. 4: 7)
Nuestra obra consiste en resistir al diablo, y no en albergar sus dudas.  Si lo hacemos así , tenemos la promesa: "Y huirá de vosotros".
Pero a menudo se pregunta: ¿Cómo puedo resistir a Satanás?  Hay una sola forma de hacerlo, y es por fe, buscando a Cristo como nuestro ayudador,  y  pidiéndole fuerza. Cuando Satanás os sugiere dudas, cuando os diga que sois demasiado indignos, demasiado pecadores, para merecer la bendición de Dios, presentad a Cristo delante de él como vuestro Abogado y Salvador.  Decidle que sabéis que sois pecadores, pero que Jesús vino a buscar y salvar lo que se había perdido.  "No he venido a llamar a justos, sino a pecadores"  (Mar. 2: 17).
Repetid su promesa:  "Al que a mí viene, no le echo fuera"  (Juan 6: 37)...  "Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis"  (Mat. 21: 22).  Sed sencillos y creed estas promesas de Dios.  Cuando Satanás venga a vosotros y os diga que debido a que estáis tristes, perplejos y perturbados no sois hijos de Dios, no os desaniméis ni por un instante, sino que afirmad vuestra confianza.  Que vuestro corazón confíe en Dios.  El ha prometido que si acudís a él, encontraréis descanso para vuestra alma; y si habéis hecho esto, tened la seguridad de que cumplirá su palabra con vosotros...
Muchos pasan largos años en tinieblas y dudas porque no sienten lo que quieren.  Pero los sentimientos no tienen nada que ver con la fe.  Esa fe que obra por amor y purifica el alma no es cuestión de impulsos.  Actúa confiando en las promesas de Dios, creyendo firmemente que él cumplirá lo que ha dicho.  Debemos acostumbrarnos a creer, debemos aprender a confiar en la Palabra de Dios.  Esa Palabra declara que  "el justo por la fe vivirá"  (Rom. 1: 17), y no por sentimientos (Youth's Instructor, 8-7-1897). 248
Sábado 28 de agosto ACERCÁNDONOS A DIOS
Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. (Sant. 4: 8, pp)
Deberíamos procurar comprender lo que significa acercarse a Dios.  Debemos aproximarnos a él, y no quedarnos alejados, porque en ese caso no podremos experimentar la influencia de su Espíritu divino.  Los que van a la presencia de Cristo, acercándose a él, pueden respirar más prontamente en la atmósfera que lo rodea, recibir su espíritu y ser impresionados con sus lecciones.  Estamos empeñados en una obra seria y solemne, y deberíamos procurar estar siempre en una disposición humilde, tener un espíritu que se pueda enseñar, para que el Señor pueda impresionar nuestro corazón y podamos sentir su poder de atracción (Review and Herald, 4-3- 1890).
Los que siempre se acercan un poco más al mundo, y se parecen a él en sentimientos, planes e ideas, han dejado un espacio entre ellos y el Salvador, y Satanás se ha introducido en ese espacio, y planes rastreros, mundanos y egoístas se entretejen con su experiencia (Review and Herald, 7- 6-1887).
Si nos acercamos a Dios, nos aproximaremos unos a otros.  No podemos aproximarnos a la misma cruz sin obtener unidad de espíritu.  Cristo oró que sus discípulos fueran una sola cosa, así como él y el Padre son uno.  Deberíamos buscar la unidad de espíritu y entendimiento.  Deberíamos procurar la unidad para que Dios sea glorificado en nosotros así como fue glorificado en el Hijo, y Dios nos amará como amó a su Hijo (Review and Herald. 4-3-1890)
Dios os ama.  No quiere atraeros para causaros daño: ¡oh, no!  Desea consolaros, derramar sobre vosotros el aceite del gozo, sanar las heridas que os ha infligido el pecado, reparar lo que Satanás ha dañado. Desea daros el ropaje de la alabanza a cambio del espíritu de abatimiento (Review and Herald, 4-3-1890). 249
Domingo 29 de agosto NO HAY EXCUSA PARA EL FRACASO    
Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca.  (1 Juan 5: 18)
Muchos dejan de reconocer el derecho que Dios tiene sobre ellos.  Profesan ser hijos e hijas de Dios, pero no se comportan como hijos de Dios.  Afirman que sus malos hábitos y costumbres que practicaban cuando servían bajo la bandera negra del príncipe de las tinieblas, deben excusarse a causa de su debilidad, y dicen que ésa es su "manera de ser"... Prefieren retener como ídolos los rasgos hereditarios objetables de carácter.
Cuando un alma se ha convertido cabalmente, los malos hábitos naturales desaparecen con la ayuda de Cristo, y todas las cosas son hechas nuevas.  Entre los que profesan ser siervos de Cristo, debería existir un ferviente propósito, tal como el que manifestó Daniel en la corte de Babilonia.  Sabía que Dios era su fortaleza y su escudo, su vanguardia y su retaguardia.  Entre las corrupciones que lo rodearon en la corte de Babilonia, se mantuvo libre de las imágenes y los sonidos que podían seducirlo y hacerlo caer en la tentación.  Cuando sus deberes requerían que estuviera presente en escenas de orgía, intemperancia y la más baja idolatría, cultivó el hábito de orar silenciosamente, y así lo protegió el poder de Dios.  Tener la mente elevada hacia Dios será beneficioso en todo tiempo y lugar...
Que el alma cultive el hábito de contemplar al Redentor del mundo... Vosotros que leéis estas líneas, ¿queréis decidir que nunca más procuraréis excusar vuestros defectos de carácter diciendo "es mi manera de ser"?  Que nadie diga: "No puedo cambiar mis hábitos y tendencias naturales".  Hay que permitir que la verdad penetre en el alma, porque así realizará la santificación del carácter.  Refinará y elevará la vida y os preparará para las mansiones celestiales (Youth's Instructor. 7-6-1894). 250
Lunes 30 de agosto  El CAMPO DE BATALLA DEL ALMA
En cuanto a mí, en mi integridad me has sustentado, y me has hecho estar delante de ti para siempre. (Sal. 41: 12)
Algunos consideran el pecado como una cuestión tan superficial que no poseen defensa alguna contra su complacencia o sus consecuencias... Para algunos,... la religión es nada más que un asunto de sentimientos.  Manifiestan un gran fervor y devoción durante un tiempo, pero pronto cambian... Quieren un sorbo del placer de la excitación: los bailes y los espectáculos...
Si suponéis que Dios tratará livianamente el pecado o hará una excepción para que podáis seguir pecando sin sufrir el castigo, sois objeto de un terrible engaño de Satanás.  Cualquier violación voluntaria de la justa ley de Jehová expone vuestra alma a los violentos asaltos de Satanás.  Cuando perdéis vuestra integridad consciente, vuestra ama se convierte en un campo de batalla de Satanás.  Abrigáis dudas y temores suficientes para paralizar vuestras energías y llevaros al desánimo.  El favor de Dios ha desaparecido.  Algunos de vosotros sabéis que habéis procurado ocupar su lugar [del Espíritu Santo] y habéis buscado compensación por la pérdida del testimonio del Espíritu Santo de que sois hijos de Dios, procurando la excitación mundana en compañía de los mundanos.  En resumen, os habéis hundido más aún en el pecado...
Recordad que la tentación no es pecado.  Recordad que por muy difíciles que sean las circunstancias en que pueda encontrarse un ser humano, nada puede debilitar su alma mientras no ceda a la tentación y mantenga su propia integridad.  Podéis guardar los intereses que son más vitales para vosotros.  Nadie puede dañarlos sin vuestro consentimiento.  Todas las legiones satánicas no pueden dañaros a menos que abráis vuestra alma a los dardos satánicos.  Mientras Permanezcáis firmes de parte del bien, no podrá ocurrir vuestra ruina (Manuscrito 70, 1894). 251
Martes 31 de agosto EL ÚNICO CAMINO SEGURO
Entonces tus oídos oirán a tus espaldas palabra que diga: Este es el camino, andad por él; y no echéis a la mano derecha, ni tampoco torzáis a la mano izquierda.  (Isa. 30: 21)
Sé que los seres humanos sufren mucho porque salen de la senda que Dios ha elegido para ellos.  Caminan a la luz de las chispas del fuego que ellos mismos han encendido, y el resultado inevitable es la aflicción, la intranquilidad y el pesar, males que habrían podido evitar, si hubieran sometido su voluntad a la de Dios, y le hubieran permitido dirigir sus pasos.  Dios considera necesario contradecir nuestra voluntad y proceder, y poner bajo sujeción nuestra voluntad humana.
Cualquiera que sea la senda que Dios ha escogido para nosotros, cualquiera que sea el camino que ordena para nuestros pies, ése es el único camino de seguridad.  Diariamente debemos manifestar el espíritu de sumisión infantil, y orar para que nuestros ojos sean ungidos con el colirio celestial, a fin de que podamos discernir las indicaciones de la voluntad divina, para que no se confundan nuestras ideas a causa de la omnipotencia de nuestra propia voluntad.  Con los ojos de la fe, con una sumisión infantil como hijos obedientes, debemos mirar a Dios, seguir su dirección, y así desaparecerán las dificultades.  La promesa es:  "Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos"  (Sal. 32: .
Si acudimos a Dios con una disposición humilde y deseos de aprender, sin llevar preparados nuestros planes antes de pedirle consejo, y dispuestos según nuestra propia voluntad, sino con sumisión, dispuestos a ser enseñados con fe,  será nuestro privilegio reclamar las promesas cada hora del día.  Debemos desconfiar de nosotros mismos y vigilar nuestras propias fuertes tendencias e inclinaciones, para no actuar según nuestras propias ideas y planes y pensar que estamos haciendo la voluntad del Señor (Carta 6, 1894). 252 ..
 




  

 
  Hoy habia 31753 visitantes (52132 clics a subpáginas) ¡Aqui en esta página!  
 
=> ¿Desea una página web gratis? Pues, haz clic aquí! <=

Escribenos a: bibliadeestudioadventistaarroba1.gif image by bibliadeestudioadventistalatinmail.com